" ... Soy hijo del camino, caravana es mi patria y mi vida la más inesperada travesía. Mis muñecas han sabido a veces de las caricias de la seda y a veces de las injurias de la lana, del oro de los príncipes y de las cadenas de los esclavos. ..mis ojos han visto agonizar ciudades y caer imperios. Por boca mía oirás el árabe, el turco, el castellano, el beréber, el hebreo, el latín y el italiano vulgar, pues todas las lenguas, todas las plegarias me pertenecen. Mas yo no pertenezco a ninguna... " A.M.
Desde el momento en que llegamos a esta vida, el tiempo nos gobierna, lo medimos, lo señalamos, pero no podemos vencerlo, ni siquiera hacerle ir más aprisa, ni más despacio... o ¿si podemos? ....
El ilusionista


Engagement : Dangereuse expédition quand elle manque de talent et d'intelligence

Los negros no tienen alma

Plagiando al más grande y a conciencia digo, en un lugar de este mundo de cuyo nombre no quiero acordarme… existe  una selecta clase de humanoides que aún cree firmemente que todos los que son de  raza negra; de cerca o de lejos, antepasados o descendientes, nacidos o muertos y los que en un futuro lejano respirarán monóxido de carbono en vez de oxigeno; en fin todos son hijos del pecado y por eso la fabrica celestial se pasó con ellos en el horneado y los despojo del bien más preciado : tener un Alma. …
Bendita sea la inteligencia humanoide, benditas sean sus plegarias a un Dios generoso con los pieles de porcelana y cabellos sedosos, y furioso con los que llevan la marca del pecado y a quienes despojó de la conexión Wifi celestial.. ¡Divino fracaso!

La vida me ha brindado la oportunidad de comprobar esta teoría de cerca. Ciertamente confirmo y reafirmo que “los chamuscado” no tienen Alma. Soy agradecida a la vida porque siempre ha sido generosa conmigo,  me obsequiaba de vez en cuando con la oportunidad de encontrarme, en mi camino sahariano y a pleno sol abrasador del mediodía, con personas bastante interesante e infinitamente grandes que sea en  las profundas dimensiones de la  estupidez como en la inteligencia… ¡en fin cosas del destino!

Muchos conocí o conocí a muchos, y apoyo plenamente la Fe generosa del selecto grupo de humanoides, de aquél lugar de cuyo nombre no quiero acordarme y de otros lugares  cuya existencia desconozco y francamente poco me importan . Por cuestión de equidad de género, y para quedar bien, hablaré de una hembra y un macho de esa especie, de los otros basta que los recuerde yo.

Una diosa de ébano, una bella mujer, culta, de  selecta educación, hija de un gran General, políglota, chic y fashion… Vivía en una ciudad en dónde ser una mujer de su raza era sinónimo de prostituta, cosa rara, inculta, ladrona… y unas cuantas joyas más con que la van obsequiando los pieles de porcelana un día sí y otro también. Pero,  ella siempre con una sonrisa de cine, amable, educada y hasta dejaba propinas, grandes propinas a los porcelanosos. Me dijo que lo hacía para espantarlos y para que nunca se olviden que la propina más importante de su vida se las había dejado una Negra. Alguna que otra vez, cuando paseaba sola, la abordaban machos porcelanosos para preguntarle a cuanto cobraba la hora .Y alguna que otra señora mayor cambiaba de acera cuando la veía, temiendo por un miserable bolso, sospechando de la bella de ébano cuyos bolsos siempre son de grandes marcas francesas igual que  sus perfumes. Y ella, siempre con su bella sonrisa.

El moreno, como lo llaman algunos para no ofenderle; me susurro a mi misma con voz ronca ¿desde cúando una evidencia ofende?; es un joven con la sonrisa eterna, haga frió o haga calor, perdón quería decir en los momentos buenos de la vida como los malos…siempre feliz. Se enamoró del mar que descubrió  en un poema de Baudelaire  cuando vivía en su pueblo en las entrañas  de África. Desde el pupitre soñaba y soñaba con  el mar… se hizo adolescente y siguió soñando, se hizo adulto y cogió el camino hacia el Norte. Quería ver el mar, tocarlo y contemplarlo en silencio. Después de un largo viaje, llegó a las  tierras costeras tan anheladas,  y en las orillas del mar  se sentó sobre una roca y paso horas... eternas horas abrazando con sus ojos las olas, hijas del mar,  que le llamaban desde niño. Siempre contemplando al Mar….Ulíses de las tierras africanas,  el moreno con alma de Sirena!!

Ciertamente, confirmo que los negros no tienen alma porque los Ángeles no tienen alma y menos de género  humanoide. Sencillamente son bellos por fuera como por dentro y algunos tienen Alma de sirenas.


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